

Receta de Ají de Gallina: Un Clásico Peruano
Descripción
Introducción
El aji de gallina es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía peruana, amado por su sabor intenso y su cremosa textura. Esta receta es perfecta para cualquier ocasión, siento aue este plato lo puedes hacer en cualquier país sin problemas, es muy adaptable o versátil, puedes reemplazar muchos productos en el ají de gallina, por ejemplo: si no tienes el aji amarillo puedes utilizar palillo y si no tienes palillo puedes usar cúrcuma, si no tienes galleta puedes usar pan, pan de molde o miga, quinua. Siempre obtendrás un plato delicioso para compartir con amigos y familiares, en mi caso, estando en Francia, este plato le gusta a todo el que lo prueba, no hay una sola persona que me haya dicho que es extraño el sabor, porque si paladares hablamos, el paladar peruano es muy diferente al europeo, pero esa es otra conversación...
Lo podemos acompañar con arroz graneado y papas amarillas o las papas que encuentres en donde estés, este plato no solo es delicioso, sino también una representación de la rica cultura culinaria de Perú.
Y si eres amante del pollo, revisa nuestro blog en el que hablamos de las comidas peruanas con pollo aquí podrás encontrar muchas sugerencias como el espectacular e infaltable aguadito de pollo entre otros platos peruanos que te harán sentir en casa, estés en donde estés.
Hoy te traemos la versión definitiva que hará que todos en casa pidan más.
Ingredientes para el Ají de Gallina
Caldo
Aderezo
Crema para nuestro Ají de Gallina
Para Decorar
Preparación del Ají de Gallina
Preparar el caldo
En una olla grande, coloca agua hirviendo. Agrega la zanahoria, el poro, el apio, los dientes de ajo y sal al gusto. Añade la pechuga de gallina o pollo y cocina a fuego lento durante 25 minutos (pollo), o 1h (gallina).
Hacer la pasta de ají
- Quitar el tallo, venas y pepas, colocar todos los ajíes sin pepas ni venas en una olla con abundante agua caliente. Dejar que hierva por 15 minutos o hasta que al frotar se retire facilmente la piel o cáscara. Retirar la piel y licuar el ají pelado con un mínimo de aceite, solo suficiente para que te permita licuar facilmente. Puedes mantenerlo refrigerado por hasta una semana o congelado por hasta 6 meses aprox.
Hidratar el pan
En un recipiente, coloca el pan desmenuzado y vierte un poco del caldo caliente. Mezcla y reserva.
Preparar el aderezo
- En una olla, calienta el aceite vegetal y añade la cebolla roja cortada en cubitos con una pizca de sal. Sofríe durante 10 minutos a fuego lento. Agrega el ajo picado y sofríe por 3 minutos más. Incorpora pimienta al gusto, la pasta de ají amarillo, la pasta de ají mirasol. Cocina a fuego lento durante 10 minutos.
Integrar ingredientes
- Añade la mezcla de pan y caldo al aderezo y cocina a fuego lento por 10 minutos, removiendo para evitar que se pegue. Vierte la mezcla en una licuadora y procesa hasta obtener una crema homogénea. Regresa a la olla.
Finalizar el plato
Desmenuza el pollo cocido y añádelo a la olla con la crema. Agrega la leche evaporada y una pizca de nuez moscada. Mezcla bien y cocina hasta lograr la consistencia correcta.
Nota
Consejos
- Puedes ajustar la cantidad de ají según tu tolerancia al picante.
- Si deseas una textura más suave, licúa un poco más la mezcla antes de integrarla.
- Acompaña con arroz graneadito y papas para un plato completo.
Preguntas frecuentes sobre el Ají de Gallina
Sí, el pollo es una excelente alternativa y es más fácil de conseguir.
Se recomienda el ají amarillo fresco para un sabor auténtico, pero también puedes usar pasta de ají amarillo.
Puedes sustituir el pollo por una mezcla de verduras y tofu para una versión vegetariana.
Se puede conservar en el refrigerador hasta por 3 días en un recipiente hermético.
Sí, puedes congelarlo en porciones y recalentar cuando lo desees.